Las llamadas "Ruinas de la Parroquia" o Ruinas de Cartago están constituidas por los muros y escalinatas de un templo de estilo románico, cuya construcción se inició en la segunda mitad del siglo XIX y fue interrumpida como consecuencia del terremoto de Santa Mónica (4 de mayo de 1910), cuando la edificación estaba ya en vías de concluirse. En realidad no se trata de ruinas en el sentido histórico, sino de una construcción interrumpida, pero constituyen un sitio de gran interés para los visitantes y confieren mucho carácter al centro de la población.